En 1947 se creó una lista negra de los trabajadores del gremio cinematográfico en EU, esto ya sea que militaban, apoyaban ó se sospechaba que tenían actividad relacionada al partido comunista americano en pleno Macarthismo. Esta lista comenzó con diez cineastas, entre los que se encontraba Herbert Biberman, autor de un film llamado “La Sal de la Tierra” del que escribiré más adelante. Avanzado el juicio contra los cineastas, la lista fue incrementándose, perdiendo el trabajo mucha gente en el ambiente, donde aparecían guionistas, directores, actores, etc. Gente de la talla de John Houston, Humprey Bogart, James Cagney y Walt Disney figuraron en la lista después de que un comité creado para investigar actividades “anti-americanas” (House Committee on Un-American Activities) formo una iniciativa “Reds in movies”.
De la lista final quedaron 10 que decidieron no responder ni declarar a esta agencia, la pregunta más común era “¿Eres o fuiste miembro del partido comunista?, cosa que lleno de furor a estos cineastas que apelaban a la libertad de expresión y el hecho de que ser del partido comunista no era ningún delito. Al no declarar, el caso se llevo a la cámara de representantes del congreso de los EU. Se declaro que estos 10 de quedarían inmediatamente sin trabajo sin goce de sueldo y sin posibilidad de trabajar hasta que se compruebe que no eran comunistas. Después fueron condenados a 1 año de cárcel y solo uno cedió, Edward Dmytryk, declaró que fue comunista y reveló varios datos de otros de la lista, lo que le garantizó una salida rápida de la cárcel y el restablecimiento de su carrera.
En 1950 salio el documental “The Hollywood Ten” y en el 2001 una película dramatizada sobre el asunto, en español el titulo fue “Punto de Mira” (el titulo en ingles es “One of the Hollywood Ten”), en ella se cuenta la vida en esa época de Herbert Biberman, aun sigo buscando esta película sin éxito.
“La Sal de la Tierra” (1954) fue un film muy de su época, evocaba todo el sentido de libertad del trabajador minero, con el gran trasfondo de huelgas mineras en México desde principios del siglo pasado y que forjaron lo que sería la revolución mexicana; Herbert J. Biberman escribe y dirige una película sobre un grupo de mineros mexicanos en Zinctown, Nuevo México, donde una mujer embarazada de su tercer hijo se pregunta si su hijo debe nacer o no, debido a la vida tan miserable que llevan. Los mineros son víctimas de la opresión de los líderes de la compañía dueña de la mina, los cuales no se preocupan por el trabajador y los mineros anglos son mejor pagados, ellos buscan igualdad. La gran mayoría de los actores eran mineros reales que trabajaban en Nuevo Mexico, el mismo líder Juan Chacón que hace el papel de Ramón, era capataz de la mina. También toca el tema de la mujer como esposa del minero, en este caso Rosaura Revueltas (hermana de Silvestre, José y Fermín Revueltas) hace el papel de Esperanza Quintero, una mujer agobiada por la vida que lleva, es como la clasica pintura de la esposa mexicana, sumisa y abnegada, pero que en cierto punto del film da un giro drástico a su forma de vida, la película también toca el tema de la igualdad entre mujeres y hombres.
Cinematográficamente, es sencilla, narrada en primera persona por Esperanza, con algunos planos generales presentan el pueblo y una breve historia sobre él. Lo que me pareció un buen acierto y lo mejor en este aspecto de la película es la escena en que Ramón es detenido por el sheriff y lo llevan lejos de los huelguistas para poder darle una golpiza, en el mismo momento de que los oficiales golpean a Ramón, Esperanza está teniendo a su bebe, monta una transparencia sobre el negativo original con los dos personajes que sufren por diferentes causas, ella al iniciar la escena toma su decisión y pide que el niño nazca sano; me pareció lo mejor logrado de la película. Hay otras escenas memorables de la película, entre ellas cuando el sheriff detiene a todas las mujeres y las tiene en un separo a todas gritando que querían camas y comida que hacen que el pequeño establecimiento se conmocione y toque en los nervios al supuesto guardián de la ley, es una escena muy divertida.
“La Sal de la Tierra” tocó fibras sensibles, fue la única película vetada por su contenido “comunista”; Rosaura Revueltas fue arrestada y deportada a México, y nunca en su vida regresó a EU. En 1993 , el profesor de lingustica y critico político Noam Chomsky dio una plática en el MIT donde reverencia esta película, por el realismo reflejado en la gente haciendo su trabajo, cito parte de esta plática: “El verdadero trabajo está siendo realizado por gente que no es conocida, esto es siempre verdad en cualquier movimiento popular en la historia… Yo no sé como logras llevar eso por una película, hay algunas películas que lo han hecho. Me refiero a que yo no me fijo en los aspectos visuales, así que no so el mejor critico, pero creo que La Sal de la Tierra realmente lo hizo. Fue hace mucho tiempo, pero en su momento creo que fue una de las mejores grandes películas – y que por supuesto fue asesinada, creo que no se exhibió en casi ningún cine”. También José Saramago escribe sobre esta película en su blog; “...la sal de la tierra de Herbert Biberman, que vi en Paris a finales de los años 70 y que me conmovió hasta las lágrimas: la historia de la huelga de los mineros chicanos y de sus valientes mujeres me llegó hasta lo más profundo del espirito”.



